La pizarra es una roca metamórfica compuesta de arcilla o ceniza volcánica, con una gran facilidad de ser exfoliada.
Es una piedra capaz de transmitir un sello de inconfundible personalidad y entre sus características estéticas sobresale su versatilidad, ofreciendo nuevas tendencias al interiorismo en espacios de libertad de elección, altamente personalizados.
Su aplicación es especialmente valorada en la decoración actual, tanto en revestimientos exteriores como en interiorismo.