Piscinas de arena: un baño de mar en casa

Las piscinas de arena son una alternativa zen para los chapuzones del verano en casa. Totalmente aptas para instalar en viviendas unifamiliares modernas, con ellas la playa se cuela en porches y jardines para ofrecer nuevas experiencias en el momento del baño. Sinuosas en sus diseños y extremadamente decorativas, propician transportarnos a la orilla de mares paradisíacos, solos o en compañía de la familia.

Playas en miniatura

Las piscinas de arena son escenarios acuáticos concebidos para adaptarse a espacios exteriores de las viviendas de hoy, como zonas ajardinadas o extensiones al aire libre junto a porches, a ser posible de generosas dimensiones. Lo ideal es incorporarlas trazando paisajes que permitan lucir al máximo sus formas orgánicas y relajantes. Sin embargo, no hay por qué renunciar a ellas cuando los metros cuadrados son menores. Uno de los atractivos de las piscinas de arena es su capacidad para adaptarse al tamaño disponible donde vayan a ser montadas mediante una base de hormigón. Resistente, duradero y estanco, gracias a este material es posible olvidarse de las fugas de agua.

(Fuente de imagen: piscinas de arena Natursand)

En este tipo de piscinas todo es belleza y proponen un concepto de baño exclusivo, personalizado en cada detalle y elemento a incluir. Es difícil encontrar un modelo igual porque admiten infinidad de opciones a la hora escoger no solo su amplitud, también su profundidad, el desnivel a la hora de acceder a ellas… Y por supuesto sus siluetas, siempre redondeadas y ondulantes para alcanzar un efecto final de naturalidad único.

Como la orilla del mar

Son muchos los detalles de las piscinas de arena que propician nuevas sensaciones visuales y táctiles cuando queremos refrescarnos en el jardín de casa. Su forma de entrar en ellas, poco a poco, está ideado para recordarnos cualquier relajante baño en la playa al acercarnos a la orilla del mar. Una arena especial compactada sobre el hormigón logra esa grata sensación, generando una superficie suave y antideslizante en todo momento, ya esté seca o mojada. Caminar descalzos sobre ella se convierte en una grata experiencia, pues los rayos de sol no la calientan en exceso.

 

(Fuente de imagen: Piscinas de Arena Natursand)

 

Las piscinas de arena evocan, relajan, decoran hasta límites inimaginables y garantizan un baño especialmente seguro para niños y personas mayores debido a su acceso pausado y progresivo. Tan real como el de la orilla de un mar en calma o el de un río entre montañas, según el escenario natural que deseemos crear a su alrededor. Sin duda otra de sus singularidades es que se dejan rodear por bellos paisajismos, sobre todo cuando cumplen un papel estético relevante. Es el broche final para que luzcan en el jardín como auténticos escenarios acuáticos naturales. Desde rocas a plantas silvestres o cascadas. Y el mantenimiento de su agua es muy similar a las tradicionales; puede ser un sistema de cloro químico o bien apostar por la cloración salina, una solución más ecológica.

 

(Fuente de imagen: Gunitec)

Las viviendas unifamiliares de arquitectura moderna, con fachadas revestidas en porcelánicos XXL de última generación o piedra caliza, adquieren una nueva dimensión una vez instaladas estas piscinas. Junto a ellas, en sus comedores de verano se vive a otro ritmo y con la sensación del mar a un paso.

Vivienda privada unifamiliar en Zahara de los Atunes (Cádiz)

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